El controvertido pijama térmico

Nap Pleasephoto © 2008 Andrew Bardwell | more info (via: Wylio)
por magdalena

Cuando éramos niños tener un pijama térmico peludo con cierre desde el pie hasta el cuello era de lo más normal. No se cuestionaba si dejaba o no respirar a la piel o si provocaba tanta traspiración que al final los niños más se destapaban y por ende más se enfermaban. Simplemente era lo que había y al parecer funcionaban.

Hoy son esas mismas características las que han puesto al pijama térmico como foco de discusiones, pues así como hay pediatras que no lo recomiendan para nada, hay otros que no lo encuentran tan malo.

A mí en la lógica me parece muy razonable que provoquen calor, por ende los niños se destapen, luego de enfríen y finalmente se enfermen, pero en la práctica no creo que el pijama en sí tenga mucho que ver con que los niños se destapen, sino que pienso que lo harán de todas formas y en pleno invierno es mejor que queden cubiertos con algo calientito, ya que por lo menos hasta los cuatro años aproximadamente todavía no saben volver a taparse solos.

Esto lo sé porque le he puesto a mis hijas pijamas más delgados para probar si así no se destapan y duermen calientitas, pero los resultados han sido peor, porque de todas formas amanecen encima de las frazadas y para peor se sienten sumamente frías. Así que después de intentar erradicarlo de nuestras vidas el pijama térmico sigue presente.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>