Sistema nani, mi mano derecha

por Cux

Tuvimos nana por primera vez cuando tuve que dejar a mi primer hijo en casa y partir a trabajar (tema largo para otro post). Era una chica que nos ayudaba con el aseo un par de veces a la semana y que de a poco se fue quedando. De a poco se fue encariñando. De a poco empezó a ser parte de nuestra vida.

Aunque mi casa e hijos los manejo yo -porque amo hacerlo-, ella es mi soporte, siempre me recuerda las mil cosas que implica mantener un hogar con tres niños y me llena la casa con listas de cosas por hacer, por comprar, etc. Además de seguir – muy a conciencia- todas mis miles de indicaciones, siento que me ayuda con respecto a los hábitos en los niños, horarios de tele, de comidas y ordenes en general, y que remamos para el mismo lado. ¡¡¡Qué importante que puede llegar a ser eso!!!

Está con nosotros hasta media tarde y de lunes a viernes, entonces tenemos espacios bien definidos, somos super amigas y hemos logrado una confianza difícil de igualar. Justo antes que nacieran mis dos últimas guaguas, ella se tuvo que ir y estuvimos buscando y probando muchas, pero sin buenos resultados. Finalmente volvió y sigue aquí, ya son 4 años en los que gracias a ella yo he podido desarrollar mi parte laboral de la mejor manera.

Es tan difícil entregar tu casa, y muchísimo más a tus hijos, pero cuando se logra con la ayuda de alguien es un tremendo alivio. A veces pienso en que me gustaría tener una nana que viviera con nosotros, pero sólo lo pienso a ratos, por el momento prefiero estar con ella, que tiene una casa, un hijo y un marido, lo que la hace mucho más cercana, más parecida a mí y eso, me encanta.

Link foto: Pawel Loj

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>