Momento de preparar papillas

Natalia Adauy*

Cuando llegan los seis meses, también llega el momento de introducir las comidas en la dieta de nuestros niños lo que produce una mezcla de alegría con la ansiedad de enfrentarnos a tantas incertidumbres. Cuánto le pongo de cada ingrediente? Le estaré dando la cantidad adecuada? A qué edad puedo introducir nuevos alimentos? Y por mucho que los pediatras nos diga todo súper claro, las dudas siempre están presentes.

Aquí intentaremos dar algunos tips para hacer las cosas más fáciles:

¿Qué debe llevar una papilla de bebé? Verduras, carne, cereales, aceite, agua. ¿Cuanto? Las recomendaciones de la Guía de Alimentación del menor de 2 años del MINSAL, dicen exactamente cuánto y cómo entregar la papilla. Una forma fácil es pensando que la papilla es el 100%, de ese total el 60-70% debe ser verduras (cualquiera), el 10% carne (pavo, pollo, posta), el 5% cereales (arroz, fideos, avena, sémola), y el 5% aceite (canola, oliva preferentemente). Ojo porque todo lo debes medir crudo. De esta manera si tienes 200 ml de papilla, sabes que puedes darle hasta 140 gr de verduras, 20 gr de carnes (1 cda sopera), 10 gr de cereales (1 cda sopera) y 5 ml de aceite (1 cdta).

La papilla de tu hijo no deben llevar sal, recordemos que los alimentos ya tienen la cantidad de sodio recomendado y la sal no es necesaria para ellos. No creas que por eso va a ser más fome, si quieres puedes añadirle alguna hierba o especie como el orégano, albahaca, curry, laurel, perejil; cuidando las cantidades para que no sea muy fuerte y sea apto para tu hijo. Cuando recién parten la alimentación lo ideal es no agregarles éstos, pero a medida que va creciendo se pueden añadir para hacer más entretenida la papilla.

Una pailla tiene alrededor de 200 kcals en 200 m. La cantidad que le debes entregar a tu hijo irá aumentando con el tiempo. La primera semana no recibirá mucho, pero lentamente irá recibiendo más. Lo importante es que llegue a comer 200 ml (1 taza de 4 dedos) al final de las 2 semanas y se mantenga así. Si tu hijo a tu hijo le está costando empezar a comer, debes insistir con diferentes verduras y combinaciones, para ir logrando colores y sabores distintos. Importante es no entregar el postre primero y luego la comida, o ir alternando una cucharada de cada uno, porque esto provoca confusión en cuanto a los sabores y se ponen más mañosos en el tiempo. Debes dejar que tu hijo se acostumbre a la comida y al final desee comer lo que le preparas.

No le entregues agua durante la alimentación , sino que se la entregues después, ya que el agua ocupa espacio en el pequeño estómago de tu bebé y él siente que está saciado con ella, no se va a comer y va a andar con hambre a la hora después.

Es importante que puedas variar lo más posible los diferentes componentes de la papilla durante la semana, por ejemplo entregarle verduras, carnes y cerales distintos todos los días. Ten en cuenta que le puedes entregar cualquier verdura en la papilla como betarraga, espinacas, berenjena, coliflor, alcachofa, brócoli, tomate, choclo, y papa (que cuenta como una verdura no como cereal para estos efectos). Atrás quedaron los días en que a los bebés sólo se le entregaba zapallo, zanahoria y espinaca. ¡Innova y crea diferentes recetas! Recuerda la importancia que tienen los vegetales en esta etapa de la vida de los niños, estamos entregando vitaminas, minerales y antioxidantes para el desarrollo normal de sus órganos internos y para su crecimiento óptimo, por lo tanto mientras más variada, mejor. Además la verdura aporta fibra para evitar el estreñimiento que es una molestia fatal tanto para tu hijo como para ti. Cuando tu hijo tenga 8 meses, podrás incorporar las legumbres, y cuando tenga 10 meses, el huevo y el pescado. Estos alimentos son de origen proteico por lo tanto reemplazan a la carne, en ese caso se agrega ½ huevo y 20 gr de pescado.

Cómo se hace la papilla: Cuando ponemos a cocer los alimentos es importante hacerlo con el mínimo de agua fría, que sólo cubra los alimentos. Cuando los alimentos estén listos y ves que falta agua para que la papilla tenga la consistencia adecuada, entonces le puedes agregar agua hervida y continuar licuándolo. La importancia de hacerlo con poca agua es que cuando se cuecen los alimentos (especialmente verduras), estos liberan minerales al agua, por lo tanto si cocinas con mucha agua y luego debes botar un poco, estás desperdiciando minerales esenciales para tu bebé. No debes freír los alimentos y el aceite que le agregues debe incorporarse una vez que la papilla esté lista, crudo.

También podrías hacer papillas cada 3 o 4 días, con una base de verduras y cereales, que podrías congelar. Una vez que las descongelas, le vas agregando la porción de carne cocida, la idea es que varíes el tipo de carne.

Para los postres de frutas, es importante también variar. Puedes darle cualquier fruta, pero cuidando las que tengan pepas chicas que se pueda atorar, y aquellas que podrían ser más alérgenas si hay antecedentes en la familia (frutilla, frambuesa, durazno, plátano). Empezar con manzanas y peras que son más neutras es buena idea, para luego ir incorporando de a poco el resto de las frutas. Los postres no llevan azúcar. La fruta ya es dulce y contiene azúcar en su composición. Si deseas darle un toque especial, puedes agregarle canela en polvo o vainilla. Los yogurts y chiquitín no están permitidos en los menores de 1 año, ya que contienen proteínas que pueden causar alergias, también pueden provocar cólicos porque son muy ácidos y provocan molestias gástricas en algunos bebés.

*Nutricionista invitada

Link foto: me and the sysop

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