Cosas perdidas al por mayor

por magdalena

Basta que los niños comiencen a ir al jardín para que algunas cosas empiecen a desaparecer y la situación es aún peor cuando entran al colegio. Durante los años que mi hija mayor fue al jardín las cosas pérdidas sólo fueron algunos colet y pinches, o sea nada para sufrir mucho. Alguna vez perdió también un juguete, pero en este caso yo sabía que si ella llevaba algo era probable que no volviera, por lo que jamás la dejé llevar cosas “valiosas” para ella.

Pero con la entrada al colegio la cosa se ha complicado, especialmente en estos días de invierno en que van con gorro, guantes, bufanda, parka, además del uniforme tradicional. Por lo menos una vez a la semana deja alguno de estos adminículos olvidados en su casillero, y yo tengo que ir al día siguiente a intentar recuperarlos, porque rápidamente pueden pasar del casillero a la dimensión desconocida. No es que se los roben, sino que otro niño se los lleva por error y luego hay que hacer un rastreo en el que hay que invertir energías que a veces no tenemos.

Efectivamente la situación sería más fácil si todo estuviese claramente marcado, pero a veces hay cosas que se nos pasan, porque por ejemplo le pusimos un gorro que nunca le habíamos puesto. O también las marcas se van decolorando y ya son sólo identificables para uno. Eso fue exactamente lo que me pasó con un polerón casi nuevo, que un día no volvió a la casa y nunca más volvimos a ver. Sé que parte de la responsabilidad es mía por no haberme preocupado de que la marca fuera claramente legible, pero igual me da lata. O tal vez justamente por eso es que me da.

Recuerdo que cuando era chica mi hermana perdía todo. La parka, el termo, los cuadernos, el chaleco, incluso una vez dejó la mochila en el paradero de la micro. Mi mamá estaba bastante desesperada y sin saber cómo inculcarle la responsabilidad la tenía horas sentada en el comedor escribiendo no debo dejar el terno, no debo dejar el terno, no debo dejar el termo. Supongo que en algún momento el sistema dio resultado porque al cabo de un tiempo las cosas perdidas disminuyeron bastante.

No sé si con mi hija enfrentaré un caso tan extremo. La veo responsable y concentrada, así que creo que con enseñarle a detenerse antes de partir y revisar bien sus cosas logrará dejar de perder cosas. Al menos eso espero

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