Niños en el supermercado

supermercadopor Nina

Hace muchos años trabajé circunstancialmente en un supermercado. En una especie de guardería instalada en los pasillos de juguetería y mi función fue, durante el fin de semana del Día de la Mamá, cuidar y acompañar a los niños y niñas que eran dejados por algún adulto para que pintaran un regalo para sus mamás… A veces los dejaban por diez minutos, a veces por más de una hora. Esos dos días de trabajo me dieron material que atesoro hasta hoy sobre cómo se comportan algunos papás/mamás/adultos en los supermercados y cómo eso se traspasa a los niños.

Recuerdo claramente también lo que sucedía cuando yo acompañaba a mis papás al supermercado. La cosa era simple: íbamos a comprar x cosas y no había plata para otras. Ciertamente la vida era muy distinta en esa época. La publicidad dirigida a los menores no era la bomba que es hoy, la cantidad de productos orientados a engatuzar niños era marginal, todo el mundo consumía menos (estoy hablando hace casi 30 años) por lo que las distracciones y sus consiguientes pataletas eran, me imagino, menos que las que se ven hoy.

He dicho en mi cabeza y a mi pareja más de una vez: nunca voy a traer a mi hijo a un supermercado. NUNCA. Sé que es un imposible, sé que no me va a resultar, sé que en algún momento me va a dejar de importar… pero lo he dicho y me gustaría mantenerlo. Para intentar explicar el por qué de esa idea pienso en lo siguiente: ¿Para qué le sirve a mi hijo ir al supermercado? Creo que para nada, entonces mejor no llevarlo. El día que lo tenga que llevar espero traspasarle amablemente mi sensación respecto de ese espacio. Ir al supermercado es una necesidad que no tiene mayor importancia y no es un panorama y no es un lugar para ir a divertirse. No iremos con cara larga al supermercado, pero no lo transformaremos en nuestro lugar favorito para pasar la tarde.

Lo que no quiero que me pase es vivir una y otra vez esa escena del niño/niña revolcándose por los pasillos porque no le quieren comprar esto o lo otro ¿Algún papá o mamá tiene técnicas para este asunto?

Link foto: David Sifry

9 COMMENTS

  1. Bien por ti que tienes donde dejar a tu hijo, yo siempre he tenido que hacer todos mis tramites y compras con mis hijas mientras han sido pequeñas porque no tengo con quien dejarlas, asi que de guaguas que van al supermercado, al banco, a la isapre, etc.
    Lo de las pataletas va tanto en la personalidad del niño, mi hija mayor jamas hizo un show, en cambio la mas chica criada exactamente igual es de las que llora, grita, se arrastra y patea.
    Cuando tengas un segundo hijo vas a ver que nada de lo que resulto con uno te va a salir igual con el otro.

  2. Yo he ido con mi hija desde guagua y ya tiene 4 años y creo que nunca me ha hecho una pataleta…. Si me ha preguntado alguna vez ¿tienes que comprar algo, vamos al supermercado?… y la respuesta siempre ha sido, no que ahora no necesitamos nada 🙂

    El domingo andaba con ella y su hermano de 1 año, y ella llevaba un carrito de los chicos… cuando estábamos casi terminando me pregunto si ya nos podíamos ir a la casa porque llevábamos mucho rato.. y nos fuimos directo a la caja…

    La he llevado siempre, y a veces compramos alguna cosa distinta para ella, como goma eva, cuentas de colores o cosas para manualidades (sobretodo si la compra se viene larga)… la mayoría de las veces las cosas son la fruta y la comida misma … o que elija algún cereal para llevar al jardín, que tengo que comprar igual…

  3. Soy sola con mi hija, por ende, dejarla en casa cuando voy al super es imposible… tambien es imposible que no pasemos por pasillos tentadores o que en algun minuto ella llore porque quiere algo (aunque es de un caracter exquisito), lo que si hago cuando ve muñecas o algo asi y quiere comprar, le explico que me encantaria comprarle lo que ella pidiera en el mundo completo, pero que nuestra plata no nos alcanza para eso, pero que si le puedo comprar un “aca va algo barato, por lo general comida, y lo mas sano posible”, y que si quiere comprar su juguete, tendremos que ahorrar, en el chanchito que tenemos en el depa, y le paso una moneda, y con eso ella se siente feliz (por lo general)

    lo que nunca nunca nunca nunca nunca haré, es dejarla tirada en el suelo del super llorando y hacer como que me voy… eso encuentro que es una crueldad extrema, de solo imaginar la angustia que ella puede sentir al verse sola me da pena… prefiero esperar que se calme, hablarle, ofrecerle abrazos… y si, puede que me demore un poco mas, pero cuando se calma porota, es con sonrisa… y no nos vamos estresadas..

  4. Yo voy el 90% de las veces con mis hijas al supermercado porque no tengo con quién dejarlas y claro, obviamente preferiría ir sin ellas, porque es más rápido y les evito un rato aburrido, pero bueno dentro de todo no es tan terrible.
    Ellas saben que pueden escoger ciertas cosas, como qué barrita de cereal prefieren llevar de colación, el sabor de sus yogures, de sus jugos, sus jaleas, su pasta de dientes y a veces algún postre para esa noche. Así también son partícipes de la compra y no andan pidiendo tantas cosas extras. Claro, las dos ya tienen 7 y 4 años, por lo que no es lo mismo que andar con un niño de 2, por ejemplo.
    Debo reconocer que la única vez que mi hija hizo una tremenda pataleta, como a los dos años, fue estando en un supermercado. Lo peor es que ni siquiera caché qué era lo que estaba queriendo tanto. Fue heavy, me sentí totalmente observada porque no me resultaba calmarla con nada. Al final dejé todas mis compras y me fui con ella gritando. Fue una sola vez, y con la menor nunca me pasó.
    Otro tema son las sillas para guagua de los carros. Son un desastre!! Hay algunas tipo silla de auto que son inclinadísimas, y además a los cinco o seis meses ya no saben y tienes que sentarlos en la sillita del carro que es dura y super inestable. La otra vez vi en un Líder unos tipo coche carro, que eran realmente bacanes, el problema es que sólo sirven para compras chicas.

  5. Con todos sus comentarios confirmo que el asunto es cómo los llevamos al supermecado más que llevarlos de por sí.
    Cuando pienso en no llevarlo es en la alternativa que yo o mi pareja nos quedemos en la casa con nuestro hijo, mientras el otro hace las compras…
    Tal vez luego de esos días de trabajo en pasillos infantiles quedé con una sobre reacción por el mal manejo de algunos papás en diversas situaciones.

    También sé que a cierta edad puede incluso ser entretenido ir. Me pasó a mi también cuando no era tan niña y acompañaba sagradamente a mi mamá a hacer la compra de “la quincena”. Era un momento de las dos que disfrutábamos mucho.

  6. cuando era niña con cuea le decia a mi mama que me comprara unos natur trichos. ahora venden tanta shit , juguetes, dvd etc que yo estoy evitando ir con mi hija, sobretodo con lo de pascua de resurreccion, y mas que nada en jumbo que se pasan a kk con las cosas que venden

  7. A mí me aconsejaron -y funciona- que antes de entrar al supermercado le diga a mi hija qué tenemos que comprar. Y no podemos llevar nada más. Y ella respeta esa regla y, gracias a Dios, nunca ha hecho pataletas ahí.
    Lo otro que hago, cuando insiste dentro, es decirle dos cosas: ¿es tu cumpleaños? No. Entonces te lo compro para esa fecha.
    Y si sigue, le paso algo del carro que ella eligió (yoghurt, pan o algo bien sensible) y le digo: anda a devolverlo para que te pueda comprar lo que tú quieras. Ten en cuenta que ahora ninguno podrá comer pan. Y entonces devuelve la compra al carro y seguimos con las compras.

  8. Yo pensaba exactamente igual. Sobretodo porque para mi JAMAS fue un panorama ir al supermercado.
    Lo que hago, cuando debe acompañarme, es conversar todo el rato de que no es un juego. Le pido que me ayude con algunas cosas, del tipo: porfavor pone esto en el carro o tenemos que comprar arroz.
    Pero nunca duran más de 20 minutos.
    Y si ya dura más tiempo… invitarlo a tomar un té, o algún pequeño snack pero entre los dos. Sentarnos en un salón de té, que ahora hay hartos súpermercados con cafeterías, y regalarle el momento, más que un juguete o un capricho.

  9. Yo pensaba exactamente igual. Sobretodo porque para mi JAMAS fue un panorama ir al supermercado.
    Lo que hago, cuando debe acompañarme, es conversar todo el rato de que no es un juego. Le pido que me ayude con algunas cosas, del tipo: porfavor pone esto en el carro o tenemos que comprar arroz.
    Pero nunca duran más de 20 minutos.
    Y si ya dura más tiempo… invitarlo a tomar un té, o algún pequeño snack pero entre los dos. Sentarnos en un salón de té, que ahora hay hartos súpermercados con cafeterías, y regalarle el momento, más que un juguete o un capricho.

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