Datos prácticos para preparar la llegada de la guagua

nido
por Nina

Así como ya comentamos acerca de todos los trámites más bien lateros y/o burocráticos que hay que hacer para recibir a nuestros [email protected], también hay una serie de cosas más prácticas y domésticas que es importante tener en cuenta antes del nacimiento y así aprovechar, por ejemplo, el periodo del prenatal en todas ellas.

– Hacer las maletas: este es inevitable el número 1 de la lista por lo clásico, pero también por lo importante. Cuando ya quede poco para la fecha de parto, probablemente la matrona nos entregará una lista de cosas que el hospital o clínica pide que llevemos para la guagua y para nosotras. Esta lista es bastante estándar e incluye fundamentalmente ropa y artículos de aseo. Creo que es importante revisar la lista con la matrona para despejar dudas e incluso agregar cosas que no estén en ella. En mi caso en la maleta de mi guagua nunca hubo colonia, aunque aparecía en la lista, pero sí agregué la crema de lanolina para mí porque me la han recomendado mucho para la primera etapa de la lactancia. Además, hay quienes recomiendan llevar más ropa para la guagua que la que generalmente aparece en las listas porque pudiera hacerse poca. Tengo amigas que recomiendan comprar bolsas ziploc grandes y dentro de ellas poner una tenida entera de la guagua: 1 body, 1 pañal, un par de calcetines, 1 enterito. Así, en la clínica no hay que estar pensando en qué poner con qué, las tenidas vienen armadas.

– Comprar pañales: esta es una tarea que algunas mamás mateas se la toman en serio y luego gozan los beneficios de haberlo hecho. No es mi caso y, aunque todavía quedan un par de días para que nazca mi guagua, ya estoy arrepentida. Me dijeron muchas veces: compra pañales por adelantado. Se puede hacer cuando se hace la compra de la semana en el supermercado o aprovechando las oportunidades de las distribuidoras que efectivamente permiten ahorrar mucho. Cuando a uno le pregunten qué le regalan, siempre la respuesta puede ser pañales porque NUNCA están de más. Sacando un cálculo rápido una guagua recién nacida puede llegar a usar 40 pañales a la semana así es que si nos organizamos con tiempo, el gasto puede distribuirse en el tiempo. Ojo eso sí con el tema de las tallas: los de recién nacido (igual que la ropa) sirven para muy poquito tiempo, entonces es mejor tener unos pocos de esos y luego ya acumular la siguiente talla.

– Lavar la ropa de la guagua: varias veces me repitieron que tenía que lavar toda la ropa de mi guagua antes de que naciera y que lo hiciera con un detergente hipoalergénico (existen varias marcas). No importa si la ropa es nueva o usada, siempre es recomendable que todo pase por la lavadora antes de que sea usado por primera vez o nuevamente. En el caso de quienes hemos recibido mucha ropa ya usada por otras guaguas esta tarea debiera ser más minuciosa: idealmente hay que buscar manchas, tratar de quitarlas con algún jabón en barra y luego echarlas a la máquina. Hay gente que incluso en esta etapa aprovecha de sacarle las pelotillas a las prendas más antiguas.

– Preparar el mudador: muchas mamás recomiendan tener un lugar cómodo para mudar a la guagua considerando que es algo que se hace varias veces al día y que, para las primerizas como yo, es una tarea que requiere de atención además de evitar los dolores de espalda que aparentemente significa mudar siempre sobre la cama. Dentro de este ítem no solo se incluye el mueble, sino también los elementos que se necesitan fuera de los pañales: algodón, vaselina (al comienzo las guaguas chicas no debieran usar toallas limpiadoras con alcohol (baby wipes) sino solo algodón con vaselina. Es bueno tener a mano también en el mudador los cotonitos y el alcohol (ojo que tiene que ser al 70%) para limpiar la zona del cordón umbilical y el ombligo.

– Preparar todo lo relativo a la lactancia: así como el mudar es un tema, el dar leche es otro tanto o más fundamental que el anterior. Los preparativos en este sentido van desde lo emocional, pasando por la ropa indicada (pijamas y poleras con botones para no tener que sacárselos enteros y sostenes para amamantar de día y noche), los protectores mamarios ya sean de algodón o pétalos y los plásticos que recolectan la leche, la crema de lanolina que es salvadora para las heridas que generalmente resultan de los primeros días de amamantamiento, los cojines varios y de muchos tipos que sirven para este momento (siendo el más nombrado el cojín tipo medialuna), incluso el estar preparada y tener una mamadera por si hubiese una urgencia de usarla (como dicen, mejor que sobre a que falta)

– Hacer aseo profundo en la casa: en mi caso yo y mi pareja no tenemos ayuda para el tema del aseo y orden de la casa, entonces igual últimamente hemos estado haciendo aseos super profundos (con limpieza de murallas y todo) para cuando llegue nuestro hijo. Sé de amigas que han lavado cortinas, alfombras, plumones, no tanto por un tema de paranoia, sino más bien por la agradable y placentera sensación que genera la limpieza y que es ideal para nuevas etapas (y porque además no sabemos cuándo volveremos a tener tiempo para esas tareas profundas).

– Preparar los implementos fundamentales: yo estaba entre armar o no armar la cuna antes de que nazca mi guagua. Por una parte quería hacerlo para generar el símbolo de que todo estaba listo para que llegara, pero no quería que me saliera el tiro por la culata y el tenerla armada me generara mucha ansiedad. Finalmente ganó el armarla y, menos mal, al hacerlo, me di cuenta que el moisés que me habían prestado tenía un palo roto entonces lo tuvimos que cambiar. Nada grave, nada del otro mundo, pero hubiera sido fome que llegando de la clínica probablemente mi pareja hubiera tenido que partir a comprar las cosas para arreglar la cuna. Lo mismo sucede con la silla del auto: habemos muchos que no estamos ni un poco familiarizados con estos objetos, entonces lo mejor es enfrentarse a ellos antes de tener que usarlos, para ver cómo se instalan, cómo se ocupan, cómo se sacan…

– Hacer un playlist para el parto y la casa: habemos quienes queremos que nuestra guagua nazca con una música particular. Yo personalmente no he sido capaz de elegir UNA canción entonces lo que hice fue armar una lista de muchas canciones que me gustan y que quiero que mi hijo conozca. El Ipod y el parlante ya están en la maleta para irse a la clínica y luego volverán a la casa para ser la banda sonora de los primeros meses de maternidad.

– Acordar asuntos sobre fotos, videos y redes sociales: este puede llegar a ser un tema sensible si no se toca a tiempo y con las personas indicadas. A quiénes me refiero? Pareja, familiares, amigos… Es importante manifestar nuestras preferencias respecto de si queremos o no subir fotos de nuestras guaguas a facebook, twitter, instagram u otros. Creo que en esto los papás de la guagua somos quienes debemos tener la última palabra. Si yo no quiero y mi mamá quisiera hacerlo, tendrá que respetar mi opinión. Mi pareja y yo ya tenemos zanjado este asunto. Por suerte pensamos parecido y no nos fue difícil acordarlo. También hay que conversar con el papá de la guagua qué sucederá con las fotos y los video durante el parto mismo. Incluso es bueno preguntar en el hospital o clínica si hay restricciones a este respecto para no tener sorpresas.

– Preparar el hogar: hay tantas cosas acá que son importantes en este punto. Está lo concreto que tiene que ver con los espacios físicos, con cachar si la cuna nos cabe o no en la pieza, si tendremos que reacomodar a algún integrante de la familia con la llegada de la guagua, si hay algún arreglo importante que hacer (mejor hacerlo antes que después), pero más crucial es preparar emocionalmente la casa y a quienes viven en ella. Un tema son quienes se convertirán en hermanos de la guagua y cómo los acompañamos a ellos también para esta llegada. Otro asunto son las mascotas en los casos de aquellas que son muy apegadas con sus amos. Amigos míos han ocupado con sus perros la técnica de llevarles un pañal con pipí desde la clínica. Dicen que así ya se van familiarizando con el olor.

Esta lista solo pudiera seguir creciendo y creciendo… Hay algo que se nos esté escapando y que forma parte de esta importante previa?

17 COMMENTS

  1. Respecto a lo del aseo profundo, varias mujeres que conocía cuando estaba embarazada me decían que una de las cosas que las sorprendia de si mismas era esa mania de limpiar y ordenar poco antes de la fecha del parto… Unas incluso movian muebles estando solas… Decían que es algo asi como preparar el nido para cuando llegue el cachorrito. Yo soy full relajada con esas cosas y no les creí mucho, hasta que estando en pre natal me puse a limpiar casi con cotones de algodon los muebles, jajajaja… igual era aguja con el polvo

    Respecto a todo lo demas, concuerdo, ademas de decirle a tu pareja cuales seran los limites de visitas y gente rondando en la casa, porque tipico que la suegra, las cuñadas, tias, primos o amigos quieren visitar al recien nacido y algunas veces eso agota el doble porque uno tiene que atender, sobre todo si la relacion no es tan cercana como para recibirlos en pijama y estar en la pieza con la guagua …. (lo mismo con la familia directa, pero es mas facil que uno le diga a sus hermanas, mama o amigos que esta cansada y quiere dormir, mas que recibir visitas)

    Algo super importante y que se agradece eternamente, es que los primeros dias, alguien lleve comida, si, comida, porque uno esta tan perdido en el mundo del recien nacido que cocinar es la ultima prioridad de la lista y cuando da hambre, no hay nada para comer… asi que alguien puede llegar con no se, tallarines, porotos, o algo que sea comida de verdad, y guardar en el refri… eso es mas lindo que recibir piluchos, jajaja, lo juro

  2. Si! ese es otro tema, comunicar si uno prefiere visitas a la clínica o a la casa. Mucha gente prefiere a la casa, pero a mi me salía más cómodo que me visitaran en la clínica, porque así se asume que son visitas cortas y yo sólo tenía que estar acostada y no atender a nadie. Otra cosa son las mejores amigas y la mamá o hermanos (de uno, jeje), ellos pueden ir a verte todo lo que quieran y cuando quieran.

    • Me toca heavy esto de las visitas…
      Mi suegra vive en el sur. Tenemos una relación cordial, pero sería todo. Para ser honesta, la encuentro un poquito tosca, y tiende a ser desatinada respecto de las confianzas o atribuciones que puede o no tomarse. Sólo les voy a decir que el otro día llamó para preguntarme si ya sabemos “el sexo de su niño”. WTF.

      Mi pololo la tiene bien corta, pero entiende que es su mamá y que no puede desentenderse. Cuando nuestro tiburón nazca, ya me dijo que ella vendría a vernos/quedarse algunos días, que es seca con los niños y que será de gran ayuda. Yo encuentro que la única mamá que puede entrar en esta intimidad es la mía, y ha sido un punto de discordia. Los primeros días son momentos privados y ella es la última persona que quiero revoloteando alrededor.

      Obvio que la señora tiene que venir; sería feo que conociera a su nieto cuando tenga 4 meses… Pero me da terror imaginar su forma de crianza, que imagino diametralmente opuesta a la que yo estoy pensando implementar (soy primeriza).

      Aparte que la señora fuma como condenada, unos puchos más fuertes que la cresta (yo también soy fumadora) y cuando viene a vernos, deja la casa pasada. Aunque no fume dentro de la casa, su ropa, su SER está impregnado de esa mugre.
      Y tiene un problema de higiene personal (eso me cuesta más decírselo a mi pololo, pero en fin).

      Ayyyyy qué desahogo…

      • cansei, solo puedo decir…. valooooooor!!!!

        porque ella siempre será la abuela de tu tiburon (o “su” tiburon, de ella, jajaja)

        Harta paciencia

        un abrazo

        • Pucha, sí… Me angustio un poco de sólo pensarlo. Más encima tiene un rollo pasivo-agresivo heavy con mi pololo.

          Las que ya fueron mamás, ¿cómo lidiaron con “la familia de él” en el primer mes de en casa? Porque a la familia de una se le pueden decir las cosas con franqueza: wn, estoy raja, por favor no vengan a verme, tráiganme comida (GRAN DATO, GRACIAS) o alguien que venga un rato para poder dormir…
          Ufffffffffffffffffffff

          • oye que buena idea para post ese, porque en general uno como mamá tiende a seguir las costumbres que tuvo la mamá de una, y los modos de crianza de la familia de una, pero ¿qué pasa cuando los modos de la familia de él son muy distintas? ¿cómo hacerlos partícipes y que se sientan incluidos sin sentirse uno pasado a llevar?

            me dejaste pensando así heavy.

            en mi caso con mi primer hijo la familia de él estaba en otra ciudad en el sur y nunca manifestaron ganas de venir, y ahora con el segundo tengo la suerte de que la familia de mi marido es SÚPER MEGA respetuosa con los espacios y dudo que sean entrometidos. Pero es un muy buen tema el que planteas.

          • Eso lo tiene que arreglar la pareja y cada cual hacerse cargo de sus padres.
            Hay que estar super concientes que la casa es de los dos, el hijo de los por lo que no corresponde decir “mi mamá puede entrar en esta intimidad pero la tuya no”… porque la cosa es 50% y 50% igual… que triste para tu chico que le digan eso, es su mamá, la mujer más significativa de su vida
            Otra cosa es lo que compete a la intimidad de una, es decir, mientras uno esta reposando en su pieza, o la hora de la teta, obviamente uno puede no querer a la suegra ahi pero si a la mama de una por una cosa obvia de que es el cuerpo de una pero toooodo lo demas es de los dos. (ojo que yo tengo cero onda con mi suegra, pero a mi marido lo adoro y no le haría pasar una pena)

          • Yo entiendo que la casa es de los dos, pero la “desastrada” es una. El trajín físico y emocional le pega mucho más a una que a la pareja, y por eso considero que una tiene derecho a delimitar ciertos espacios.
            Justamente a eso me refiero, a mi intimidad. Mi pieza desordenada, con mi ropa sucia, mi cuerpo sin lavar o cualquier cosa, es algo en lo que como mucho puedo admitir a mi propia madre. Me sentiría tremendamente incómoda admitiendo a otra persona en eso. Incluso cuando viene la señora del aseo (una vez a la semana) ordeno mi propio desastre. Imagino que en una situación como la del primer mes en casa con guagua, esa intimidad se funde con la intimidad de la pareja y del crío.
            Ahora bien, en términos prácticos, ¿qué hacer? ¿definir horarios de visita, como alguien comentó?

          • Yo me pelee con mis suegra n veces. Hubo momento bien incómodos respecto a la intimidad de MI CUERPO, onda que me agarró las pechugas un día que yo estaba estresada con la lactancía, me ayudo a bañarme en el hospital (y no tenía como echarla) y cosas por el estilo. Mi marido fue de bien poca ayuda porque no cachaba nada y no entendía mi incomodidad y pensaba que era mejor tener ayuda que no tenerla. En fin, me terminé peleando con ella a los gritos (míos) dos veces antes que los mellis cumplieran el año, y ella estuvo sin hablarme por meses. Soy re mala consejera, pero de alguna manera entendió que la mamá de los mellis era yo y aprendió a respetar mi espacio a la fuerza, ahora para no hacerme enojar me pregunta si puede ir de visita, si puede llevar dulces, etc…yo creo que le agarró miedo a la ogra en la que me convertí.

  3. Bueno, a una amiga la suegra o la cuñada simplemente le tocaban el citófono y decían “venimos a ver al conchito”. Corta. Como si ella no tuviera nada que hacer.
    Yo trabajo en gran parte desde la casa, estoy escribiendo una tesis doctoral (sí, el medio timming para ser mamá, pero bueno) y es heavy cómo la gente asume que una no hace NADA.
    Reconozco que tengo mal carácter, desde siempre. Soy bien pesadita, pero es que me cuesta pretender que ciertas personas me agradan. No es que sea poco sociable, más bien soy franca respecto de lo que realmente pienso de la gente que conozco.
    Entonces, empezar a lidiar con las familias (incluso con mi propia familia “ampliada”: tías, tíos) es un tema. El otro día una tía me tocó la panza (una panza incipiente, inexistente) como si nada. Estuve a punto de agarrarle una teta para que entienda que mi cuerpo no es un bien público, que lo único que tocó fue mi rollo forever y que es súper incómodo -y lo seguirá siendo.
    Tampoco quiero convertirme en esas mamás que no permiten que nadie les toque a los cabros chicos, pero no sé cómo empezar a delimitir el territorio.
    Quizás poner horarios? Me parece lo más sensato.
    Visitas en la clínica, y en la casa durante el primer mes, sólo amigos cercanos y familia cercana (la mía jajaja).
    Ay dió

    • Te entiendo tanto, porque soy parecida a ti. Mi hijo ya tiene 17 meses y todavía mi pareja me saca en cara que no dejé que su mamá me tocara la panza. Ni hablar el tema de las visitas, la hermana y su mamá se vinieron a meter a la casa a almorzar el primer día después que llegamos del hospital. Obvio que no aportaron en nada, mi pareja me dijo que le dijera a mi mamá que no viniera (ella me iba a ayudar las primeras semanas) para aprovechar de estar [email protected] tres [email protected] y aparecen estas dos figuras sin ser invitadas ni esperadas. Me tuve que levantar a cocinar y como si fuera poco ni siquiera son capaces de levantar sus platos de la mesa. Nunca han ofrecido ayuda, y las veces que mi cuñada hace cosas que no están de acuerdo con nuestra crianza le he dicho de manera respetuosa que no, y ella simplemente se hace la loca. Además es educadora de párvulos y se cree que se las sabe todas y quería por todos los medios que mi hijo usara andador y apenas mi hijo empezó a tomar cosas ella va y le pasa el celular para que lo chupara. Ahhhh, uf, creo que me desahogué un poco.

  4. Como la guagua al principio duerme en la pieza con una y nadie en su sano juicio se va a estar levantando para mudar al mudador de la otra pieza a las 12, 2, 4 y 6 de la mañana yo tenía en mi velador un canastito con la botella de vaselina y una botella de agua (para hacer la mezcla limpia potos), un frasco con pelotas de algodon hechas por mi, pañales, una bolsa de basura y un mudador hecho por mi (toalla de mano con un plastico cosido por detras).
    Asi cuando daba la teta a las 2 de la mañana y la guagua se hacia caca no me levantaba de la cama para mudarla encimita mio y motones de veces se hizo pipi antes de lograr hacer la maniobra (y ahi la gracia de la toalla forrada).
    Ah.. lo otro, para no despertar a mi marido cuando encendia la luz le hice una funda a mi lamparita de velador.

  5. Hola, creo que la llegada del primer hijo, es por lejos la experiencia mas extrema que he vivido. El cambio en la vida es algo que uno sólo alcanza antes a intuir, pero nunca a comprender en su real magnitud. Con esto no quiero decir que sea algo malo, todo lo contrario, mi experiencia con la maternidad ha sido fantástica, pero las primeras semanas me costaron, por eso creo que uno tiene que respetarse y exigirle al resto, que respete su individualidad durante ese periodo. Fundamentalmente creo que seguimos siendo las misma, si no somos muy sociables y celosas de nuestra intimidad seguiremos siendolo, seguro con más ahínco y si somos los contrario también. Particularmente, sólo he tenido deseos de estar con mis pequeños y marido. Muy pocas ganas de socializar, recibir visitas eltc… Tuve la suerte de tener una familia que me ayudo, sin invadir. Creo que es muy importante dejar en claro desde antes que es lo que uno espera y necesita, la gente tampoco es adivina y siempre van a tratar de ayudar y estar presenten.

  6. con mi primera hija no tuve mudador, solo use la cama, pero ahora si o si tendre mudador, ya lo compre, hasta quiero la bañera con patitas altas para no agacharme.
    si van a comprar saca leches en vez de gastar 45 lucas en uno manual , si pueden gasten el doble en uno electrico, es la mejor inversion que hice! ahora lo volvere a usar asi q valio la pena el gasto. me imagino la maravilla que sera uno electrico doble
    los pañales: creo que solo lider tiene unos packs inmensos de pampers, huggies o babysec, asi q vale la pena ir a los hiperlider, ademas tienen unas toallitas super gruesas , que no se rompen como las huggies a 690 de la marca parent choice
    y afortunadamente no tengo q lidiar con la familia de el, porque sus papas ya fallecieron y a las hermanas que mas encima viven lejos, no las pesca ni en bajada

  7. lei sus comentarios y me parece super triste.
    yo tengo dos niños y vi puros comentarios mala onda frente a sus suegras… osea yo por no tener hijas no tengo derecho a disfrutar de mis nietos?

    me parece que son super mala onda y que deberian tratar de ponerse en el lugar de ellas. para ellas es tan importante el bebe como para las mamas de ustedes.
    lo mismo por mi intimidad…. PONTE UN PAÑUELO y tapate la pechuga y dejen de ser como el hoyo con sus suegras no tienen que gritar ni alejarlas. son pesimas y egoistas.
    yo no lo pase bien la vieja se metia y comentaba, pero mi mama tambien lo hacia y no por eso la odiaba y mucho menos la aleje.
    espero de todo corazon que ninguno de mis hijos tenga hijos con minas pesadas como ustedes.

  8. Yo creo que uno tiene derecho a odiar todo lo que quiera en esa situación. Si al final, toda esta avalancha hormonal la está sufriendo uno y nadie más.
    Lo digo porque recién llegada de la clínica se vino a instalar mi cuñado (que tiene más o menos nuestra edad) a la casa. Flor de visita, echado en el sillón. Aguanté un día, al siguiente ya lloraba y mi novio lo tuvo que echar.
    Es que hay gente muy desubicada! Me acuerdo y me da rabia loco.

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