El amigo equivocado

namigos

Por Malu

Me encanta que mi hijo tenga amigos, me encanta que juegue con ellos, que se divierta y que me cuente cómo son y las cosas que hace con ellos, pero no me encantó cuando sentí que uno de ellos (según yo) no era una buena influencia o no era el modelo de amigo ideal.
Entonces ahí es cuando empecé a tratar de ver cómo hacer para que mi hijo seleccionara mejor sus amistadas o cómo hacer para que no se juntara tanto con ese niño que a mí no me caía tan bien.

Pero en ese momento, me di cuenta que la que estaba equivocada era yo, porque yo no soy la encargada de seleccionar sus amigos, no soy quien los conoce y se divierte con ellos, yo soy la que debe inculcarle los valores de la amistad, el compartir, el cómo es que uno crece con los amigos al lado y sobretodo cómo es que uno respeta a los amigos y cómo es que los amigos lo respetan a uno.

Así que desde ese momento, dejé de tratar de meterme en la selección de amigos de mi hijo y me preocupé de sentar una base que tuviera como principio el valor de la amistad y confié en que el proceso natural de amistades lo viviera él solo, conmigo al lado, siempre dispuesta a escuchar y disfrutar de las cosas que hace con sus amigos.

Por último y a modo de reflexión… ¿cuántas veces nuestros papás juzgaron a uno de nuestros amigos de forma equivocada?

4 COMMENTS

  1. Me alegro mucho de que hayas reflexionado antes de juzgar con ojos de adulto. A veces estamos tan a la defensiva, influenciados por las actitudes pencas de la adultez (mal acostumbrados a desconfiar de todos, para que no me caguen), que hacemos lo mismo apenas vemos un niño distinto a nuestro hijo, y no po.
    Por favor, no se conviertan en el típico apoderado pelmazo que se escandaliza porque miraron feo a su niñito, y saca un perfil sicológico del otro niño en base a un par de actitudes “no correctas”.
    No soy partidaria de andar etiquetando a nadie, ni mucho menos enseñarle a mi hijo a discriminar.

  2. Me alegro mucho de que hayas reflexionado antes de juzgar con ojos de adulto. A veces estamos tan a la defensiva, influenciados por las actitudes pencas de la adultez (mal acostumbrados a desconfiar de todos, para que no me caguen), que hacemos lo mismo apenas vemos un niño distinto a nuestro hijo, y no po.
    Por favor, no se conviertan en el típico apoderado pelmazo que se escandaliza porque miraron feo a su niñito, y saca un perfil sicológico del otro niño en base a un par de actitudes “no correctas”.
    No soy partidaria de andar etiquetando a nadie, ni mucho menos enseñarle a mi hijo a discriminar.

  3. debo decir que mi madre tenia ojo de lince, no se metía en nuestras elecciones más que un único “no me gusta fulanita”, nada mas que eso, y siempre siempre a la larga le achuntó… mi madre….

  4. debo decir que mi madre tenia ojo de lince, no se metía en nuestras elecciones más que un único “no me gusta fulanita”, nada mas que eso, y siempre siempre a la larga le achuntó… mi madre….

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