El complejo periodo de postulación
Llega marzo y para muchos signifca que es la hora de postular al colegio y lo que debería ser un proceso normal que se vive con todos los niños, poco a poco se va convirtiendo en un sin fin de angustias e incertidumbres.
Leo y leo en facebook comentarios de amigas que están postulando a sus hijos y que están neuróticas. Todo el mundo les desea suerte, como que esto fuera una lotería, o algo así, lo que me hace pensar en cuánta de esa angustia se traspasa a los niños, quienes no tienen por qué ser sometidos a este tipo de estrés cuando sólo tienen tres años.
He sabido de gente con ataques de llanto porque no ha quedado en determinado colegio o que llegan a preguntarse si su hijo tendrá algún problema. También he visto otros que se gastan al rededor de 150 mil pesos postulando a cinco colegios – el costo sólo por postular en muchos colegios privados es cerca de 30 mil pesos – y someten a sus hijos a cinco exámenes o entrevistas. Heavy!
Creo que está en nosotros tratar de bajar la ansiedad y pensar que si no estamos de acuerdo con este sistema no deberíamos postular a colegios que poco más hacen un casting de papás y de hijos para armar sus cursos. Al menos yo me niego a caer en ese juego y no voy a pasar horas entrenando a mi hijo para que sepa todas las vocales, los colores y los números hasta el 10.
Por supuesto es que lo ideal es que existiera una educación pública de calidad, donde uno pudiera postular a su hijo al colegio del barrio y no se pasara por este coladora insoportable. Pero por el momento son pocos los casos en que eso pasa y por lo mismo la demanda de esos colegios también es altísima. Ojalá en el futuro las cosas cambien y no se ponga cada vez peor.
Link foto: Willem van Bergen
