El maravilloso manguereo
Es cierto, empezaron las clases y las vacaciones se sienten cada vez más lejanas, pero el calor no nos deja – para hoy hay pronosticados 33 grados! – por lo que los trajes de baño y toallas siguen en pleno uso.
En mi casa muchas tardes de verano pusimos la piscinita inflable en el patio, pero ahora, desde hace algunas semanas, a mis hijas les ha dado con manguerearse y lo pasan tan bien. Incluso mejor que en la piscina, creo yo.
A mí no me seducía mucho la idea, porque encontraba que el maguereo era sinónimo de barro y luego patitas sucias en el piso de la casa, pero resulta que comenzaron a manguerearse en la entrada de autos, por lo que el sistema ha resultado perfecto! Además el material del piso no se pone resbaloso con el agua, como a veces sucede con el pasto o la baldosa, así que pueden perseguirse con la manguera y correr escapando del agua sin ningún problema. Eso sí el chorrito que utilizan no es muy abundante para no malgastar el agua.
Ayer cuando llegué del trabajo, a eso de las 17, estaban en pleno manguereo y sus gritos y risas se escuchaban desde la calle. Demasiado delicioso.
