Las presentaciones de fin de año
Por mi trabajo y por mis sobrinos, he ido a muchas presentaciones de fin de año de niños, pero por primera vez fui a una en que mi hijo actuaba. Le tocó vestirse de pastor, así que le hice su traje, y para que lo sintiera propio, hice que pintara con su dedo ovejas en la parte de abajo. Según yo quedó precioso y él estaba feliz con su traje.
El día de la presentación, yo estaba tan ansiosa, feliz, nerviosa y sobre todo expectante por ver a mi pequeño de dos años y medio. Al final del acto le tocó participar, hizo su baile, todo impecable y mientras él se lucía en el escenario, yo lloraba y lloraba como una Magdalena.
Se me juntó la alegría, el orgullo, la emoción y el amor inmenso que le tengo y la verdad que fue un regalo precioso el verlo ahí tan pequeñito, pero a la vez tan seguro y tranquilo, sabiendo muy bien lo que tenía que hacer.
Felicito a las profesoras, que se esfuerzan tanto para ese día y que logran que los niños lo pasen bien y emocionen hasta las lágrimas a sus padres. Lejos ha sido uno de los mejores regalos de Navidad que he recibido!
