Los antojos son reales

Close-up of a young woman's hand holding a doughnut to her mouth

Por m

A mí no me vengan con eso de que los antojos son sicológicos y que las embarazadas los tienen prácticamente para molestar un rato a sus parejas y mandarlos a comprar en la mitad de la noche alguna rareza.

No, no, no. Yo tuve antojos y no fueron por joder, no fueron de algo rico, pero tampoco sentí que me iba a morir si no los satisfacía. Resulta que mientras esperaba a mi hija mayor quería comer todo el tiempo pie de limón, lo que podía haber pasado sólo por una tentación, pero con la segunda moría por comer pan con mantequilla cortada gruesa, como si hubiera sido queso. Cerdo.

No sé por qué, pero las ganas de comer eso todo el día eran enormes. Me la pasaba pensando en un pedazo de marraqueta crujiente con mucha mucha mantequilla y si andaba creativa también podía ponerle tomate. Por supuesto que engordé demasiado, pero era superior a mí. Podía engullir dos marraquetas como si nada y después zamparme mi plato de comida.

Obviamente si yo hubiera podido elegir u orientar mi antojo no habría escogido esta opción y me habría inclinado por algo más rico o por lo menos calórico, pero no, a mis hormonas se les ocurrió algo chancho y totalmente grasoso.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>