Los juegos que no jugarán
En este invierno me he dado cuenta de la cantidad de cosas que yo y mi hermano hacíamos cuando chicos y que mis hijos al parecer ya no harán, a menos que me encargue de hacer renacer mis juegos de infancia. Cosas que me hicieron tan feliz y que eran tan simples.
-Las bolitas: mi hermano tenía una bolsa como de jeans con un cordel que la cerraba, llena de bolitas. Tenía bolones, tiritos (blancos marmoleados), de acero, ojitos de gato y las clásicas de vidrio. Hacía ratoneras con cajas de zapatos y jugaba -ganaba o perdía- con sus amigos cada tarde, después del colegio.
- El elástico: me acuerdo que me costó harto tener uno, no sé por qué. En mi colegio lo requisaban -al parecer era peligroso, tengo la idea que una niña se cayó y se pegó en la cabeza-, y se podía jugar de a 3 o de a 4 formando el triángulo. La agilidad que teníamos, es lejos el mejor recuerdo que tengo!
- Coleccionar esquelas y servilletas: Yo tenía miles guardadas en carpetas y por secciones. No me acuerdo si diferenciadas por colores, por temas o por cuál era su procedencia -varios países-. Eran un tesoro, que hoy no tengo idea qué pasó, donde están, quién las tiene?
- Las laminitas: esto era más de mi hermano y sus amigos. Coleccionaban los álbumes y las láminas repetidas las hacían zumbar jugando con la mano, tenían unas técnicas de doblarlas, se le pegaba a un montoncito y el que lograba darlas vuleta se las ganaba.
- El clásico luche, el semáforo, Beso, patá o cachetá, So, Caballito de bronce, el alto o las naciones (tengo la sensación que al pillarse y a la escondida aún juegan), el Marcopolo en la piscina.
Recuerdan juegos de ese tipo? Juegan o creen que sus hijos jugarán a esto? Yo quiero hacer lo posible por mantenerlos.
Link foto: Chris