No pasó nada…
photo © 2008 Emran Kassim | more info (via: Wylio)
Por Lena
Si hay una cosa que me empelota es cuando un niño se cae, llora, viene un adulto a consolarlo y le dice: Ya, tranquilo, si no pasó nada. Como si esa frase fuera reconfortante y pudiera llevar el tiempo atrás para que el niño no se hubiera caído. Siempre me imagino a ese mismo niño totalmente confundido escuchando esta frase y pensado ¿Cómo que no pasó nada? Si me acabo de caer y me duele mucho.
Cuando escucho a alguien decirlo – que es cada vez que veo a un adulto enfrentando una caída o golpe de un niño – me pregunto qué mecanismo de defensa se activará en su cabeza que lo lleva a una cierta negación de lo que acaba de pasar. No entiendo cuál es el problema de que si el niño se pegó y le duele, llore, sí hasta de adultos a veces lloramos cuando sufrimos un golpe doloroso.
Tal vez sea una tontera, pero por lo menos yo me tengo prohibidísimo a mí misma decir esa frase. Prefiero acercarme y decir tranquilo, ya va a pasar que repetir una y otra vez si no pasó nada. Tengo la sensación de que es más reconfortante y por lo menos a mí es lo que me gustaría escuchar si necesitara consuelo.