Valientes por nuestros hijos
por magdalena, ilustración por Frannerd para DienteLeche
Si hay una cosa que por un lado me gusta y al mismo me cuesta de la maternidad, es esa constante sensación de seguridad que tenemos que darle a nuestros niños y que a veces se traduce en nos toque ponernos por sobre nuestros propios miedos para poder contenerlos a ellos. Ya sea nuestro miedo a algún animal, a los temblores o incluso al dentista.
Por ejemplo, hace algún tiempo entró una paloma a mi casa. A mà los pájaros en espacios cerrados me dan un nervio terrible y sabÃa que si no hubiese tenido hijos probablemente me habÃa encerrado en la pieza y no hubiese salido más hasta que se fuera, porque el sólo hecho de que volara cerca mÃo me daba pánico, pero como estaba con mis hijas tenÃa que aperrar y estar calmada, porque ver a su mamá haciendo un escándalo podÃa ser una imagen que quedara por mucho tiempo en su cabeza. Asà que respiré profundo, fui hacia donde estaba la paloma y con ciertas técnicas un poco ridÃculas logré que se fuera. A lo mejor el ejemplo es demasiado simple, pero yo de verdad tuve que ponerme firme en mi rol de mamá para estar calmada y creo que hoy mis hijas ni siquiera se acuerdan del episodio.
Hace unos dÃas me tocó algo parecido. Mi hija encontró un ratón en la casa!! SÃ, un ratón vivo!! La pobre tuvo un ataque histérico y me traspasó su histeria a mÃ, que no entendÃa que pasaba. Tres segundos después recapacité y recordé que yo no podÃa ponerme neurótica y que tenÃa que estar calmada para tranquilizarla, asà que eso hice y finalmente mi hija se calmó y pudo superar su terror.
Creo que mis papás fueron siempre muy conscientes de esto con nosotros, por ejemplo para el terremoto del 85, cuando yo tenÃa 4 años, siempre estuvieron calmados y nos hicieron escuchar la tierra mientras temblaba, lo que para mà significó que ahora los temblores me provocan una sensación reconfortante. Es loco, pero asà de tranquilos estuvieron.
Yo confieso que me cuesta. Ser valiente no me sale de manera natural, tengo que respirar profundo y armarme de valor, pero el sólo hecho de ser capaz de hacerlo me hace sentir feliz y un poco orgullosa de mà misma.
A ustedes les ha tocado enfrentar un temor y tener que actuar con valentÃa por los niños?